Quién manda el juego?

Quién manda el juego?
By Ita

Marta Bermúdez

"Ya no me da la gana de pedir indultos"

24 de septiembre de 2016

¡Personas sin juicio, fuera de mi vida!


Estamos a una semana del plebiscito y todavía tengo gente al rededor que no quiere saber nada del tema, o no le interesa la política o no votará porque "para que"...

Si hay algo que me enerva en la vida, es que las personas no tengan criterio, que se dejen llevar por la vida sin ton ni son. Me identifico con aquellos que gritan sus opiniones hasta que, como a mí, sus mamás les dicen que no sean tan cansones con la política en Facebook.

¿Cómo puede ser que personas de mi generación, que nacieron en un país que ya llevaba 20 años en guerra, y que toda su vida han visto los mismos noticieros que yo, no tengan nada que decir de un Acuerdo de Paz que tomó algunos intentos fallidos de presidentes previos y 4 años para surgir?

Señores, en una semana tendremos el derecho y LA OBLIGACIÓN de salir a votar por nuestro futuro y el de las generaciones venideras. No es un juego. Es inadmisible que haya tan baja intención de voto para decidir sobre un acuerdo entre nuestro gobierno y el grupo armado más importante de Colombia... Yo esperaría mareas de gente queriendo hacer parte de este momento histórico, queriendo opinar.... Pero no, que pereza levantarse un fin de semana a votar con este calor, o con el frío de Bogotá o mejor ir a la playa si estoy en Cartagena...

Somos el país de los indignados. Si algún comediante hace una broma sobre un colombiano, llueven insultos por redes, si Masglo decide ponerle a un esmalte, "guerrillera", se acaba el mundo, si tenemos que votar por elegir al próximo Protagonista de Novela, ahí estamos... ¿Pero por el Acuerdo de Paz? Eso es ajeno y lejano, no nos afecta, no nos pertenece....

Me perdonarán pero estoy furiosa, no concibo que una persona que yo conozca no salga a votar... Es motivo de no volvernos a hablar y de decepción absoluta por mi parte respecto a su intelecto, empatía y razón de ser....

Cuando alguien me dice que no le interesa la política, algo dentro de mí se revuelca, se me cambia la cara y no puedo evitar perder el respeto... ¿No le interesa la política? ¿Cómo puede a alguien no interesarle la forma en que se organiza nuestra sociedad, quién decide por nuestros intereses, quién y cómo administran nuestro dinero, quién es la cara de nuestro país en el mundo etc, etc, etc...?

Que vivan los que defienden el SI con sus vísceras y los que se desgarran las vestiduras por el NO. Que vivan los que se toman el trabajo de decidir, opinar y defender una idea. Y fuera de mi vida los sosos irrelevantes que se dejan apabullar o peor aún, los que se quedarán en el gimnasio mientras Colombia escribe una página en su historia.

31 de enero de 2016

El encanto del amor libre.


Cuando escucho a la gente hablar de sus parejas como si hablaran de trabajo, me doy cuenta que la vida me dio un regalo que no tiene precio, soy una persona que ama con la cabeza, las visceras, la piel, la nariz y el corazón, y no amo a medias, ni lo necesario, ni suficiente, ni por costumbre u obligación, amo profundamente y con todas mis fuerzas... Y eso, según me dicen, es raro. 

El amor le dio la estocada final a esa locura latente en mí y me dejé llevar sin prejuicios, orgullos, miedos o, por qué no decirlo, sensatez... Y qué bonito ha sido darme cuenta que cuando se ama así, todos los días se ama más, y el amor evoluciona, no como dice la gente hacia una cotidiana empresa, sino hacia una pasión y ternura que me llenan el alma.

Encontrar este tipo de relación, según parece, no es la regla, pero conozco algunas parejas así, y todas tienen algo en común, una especie de complicidad en sus excentricidades, que se convierte en un motor que no falla. 

Después de muchos años de conexión, de convivencia, de argollas, de momentos muy felices y otros desoladores, puedo decir con convicción absoluta, que el amor es mi mayor tesoro y que liberarme de los moldes y dejarlo fluir sin tapujos y pensando solo en el equipo que formamos, ha sido nuestra mejor arma.

Yo no sé si esto durará para siempre, nunca se sabe, pero hasta dónde hemos caminado, sospecho que no va a ser fácil apagar una llama tan fuerte. 

Le pido a la vida que las personas que quiero, puedan amar así, con alas, pero también con la fuerza de su intuición, su deseo, su inteligencia y su afecto y sepan dejarse llevar sin tantas tonterías sociales, que nos limitan el espíritu. 

31 de diciembre de 2015

Adiós 2015, que gracias.




Cada 31 de diciembre es liberador, uno siente que este día, le quita peso de los hombros y es el fin de lo malo o el comienzo de lo bueno... Y no es así, es solo una fecha. Si tenemos suerte y mañana estamos vivos, somos los mismos de hoy, con las mismas taras y las mismas posibilidades. Agrupar los días, nos sirve para hacer listas y recuentos, tener nostalgias momentáneas, miedos vanos, y optimismos que solo duran, lo que duran las cabañuelas.

Los años son, señores, lo que nosotros queramos que sean, un montón de oportunidades agrupadas, o 365 posibilidades de sufrir. 

Pero como no todo es blanco o negro, esta vuelta al sol, ha sido una montaña rusa de emociones, con subidas llenas de dicha y bajadas a lo más profundo de mis posibilidades. Ha sido un año de aprendizajes, de reencuentros, de terminar ciclos, de saber que en esta vida, nada se puede dar por sentado, de levantarse, de hacerle al mal tiempo buena cara y avanzar. Ha sido un año de infinito amor, de apoyo, de unión y lealtad, un año de esos que pone a prueba todo y que nos enseña  que la vida, es mejor en compañía... Que juntos, podemos con todo, que la familia y los amigos son nuestro pilar y que tu, mi vida, eres mi mayor tesoro.

Adiós 2015, te despido sin rabia, con claridad mental y el corazón sano, te despido con gratitud y libertad. Me quedo con el amor. Bienvenido seas 2016, ojalá nos trates bien, intentaremos agarrarnos fuerte para no caernos en tus curvas, estaremos esperándote con la frente en alto y con ansias de aprovechar tus 365 motivos. Jugaremos juntos esto, si la vida nos deja, y viviremos cada aventura con toda la pasión que amerite, sin tapujos, sin nudos en la garganta, liberando el alma en cada paso, y siempre, de tu mano, que es donde está mi paz, y con ellos, que son nuestra felicidad.

Adiós 2015, gracias por lo prestado. Llévate contigo todos tus afanes y desvelos, todo el ajigor de los cambios, toda la ansiedad. Ven rápido 2016, que ya te tengo planes, que te viviré con calma, con ritmo tropical, con la cadencia de estas latitudes y el respeto de los años. Vete ya, año moribundo, llévate contigo tus dudas, tus miedos y soledades, que yo me quedo aquí, con los recuerdos y sentires, con los sueños y los lazos. Ojalá el 2016 venga con paciencia, que traiga sosiego.

Adiós 2015, siempre nos quedará Madrid. Nos quedarán los caminos, y los compañeros de viaje, nos quedarán las historias, los vinos y las estaciones. Pero vete ya, se te hace tarde. Ya estoy en casa, ahora, vete tú año salvaje, llévate tus lágrimas y déjame la seguridad de los olores conocidos. Llegas tú, año héroe, año salvador, año cercano, año esperado, y te necesito..

Adiós 2015, acaba de irte de una vez que yo, ya veo el sol brillar entre las nubes.

21 de diciembre de 2015

Nos robaron la corona!



Me perdonarán, hubo un error en el título de este post, quiero disculparme con todos los que esperaban mi comunicado de indignación frente a tan prestigioso concurso. Les pido me dispensen este descuido, y para que estén tranquilos, el doctor De la Espriella ya redactó la demanda que van a instaurar, para defender nuestra dignidad como país, no vayamos a perder la compostura, estamos en buenas manos.

Además, millones de colombianos ya cumplieron su patriótica misión, ya revivieron a nuestro prócer, el ilustre doctor Escobar y con ello demostraron toda nuestra clase y poderío, no vayan a creer que Colombia se deja... Los más optimistas, celebran los minutos que fuimos coronados y los cuentan con exactitud y otros, muy comedidos, le comunicaron al presentador, cuan bienvenido es en nuestro país y lo mucho que apreciamos aquí a los de su raza, porque aquí casi no hay, son exóticos... 

Por la reina no se preocupen, ella logró la foto con la corona y la banda (ya la puso en sus redes) y al fin y al cabo, su sueño de infancia, tan trascendental, se cumplió. Se coronó como la mujer más bella del Universo, y eso que la señorita Marte era la gran favorita, además, todas sus amigas votaron por ella, así que al menos, se queda con el título de miss simpatía y Sofia Vergara dijo que era la reina, con el perdón de Letizia.

Para los que siguen intranquilos por mi falta de seriedad, les informo que Don Raimundo seguramente hará un comunicado pronto y nuestro reinado, será declarado patrimonio impotable de la humanidad. Además, nuestra soberana actual, la chocoana, será coronada el otro año, para calmar nuestras ansias de triunfar y podremos sacar el carro de bomberos y pitar toda la noche.

Esta mañana amanecí acongojada por mi error y la decepción que iba a generar en ustedes, pero al sintonizar la tv me di cuenta, que el FBI está investigando el complot que hubo contra nuestra candidata, el vídeo donde se ve el cambio de tarjetas, la cara de sorpresa (ensayada obviamente) de la filipina y, seguramente el señor Trump pague muy caro esta enorme humillación, porque todos tenemos clarísimo que fue su forma de castigar a la reina por ser latina... tranquilos, la verdad saldrá a la luz.

Mientras tanto, yo los animo a convocar una marcha para defender el orgullo nacional, tan roto y lastimado por este terrible suceso que afecta enormemente a nuestra patria, que tal el 23 de Marzo? Es un día bonito porque coincide con la fecha límite para terminar el proceso de paz, son 2 causas nobles y de gran envergadura, podríamos tener el mismo día, paz y corona.... Sería la corona de la paz! Qué emoción!

Si mis disculpas no bastan, siempre les quedará el consuelo, de que en un concurso donde la naturalidad salta a la vista, (de los que no se deslumbraron con los dientes azules o los bronceados anaranjados) la real miss universo llevaba lentes de contacto de color, que desconsuelo!