Quién manda el juego?

Quién manda el juego?
By Ita

Marta Bermúdez

"Ya no me da la gana de pedir indultos"

3 de diciembre de 2016

¿Y a nosotros quién nos cuida? A propósito del día del médico.

 
Ser médico es mucho mas que caminar con la bata ondeante en los pasillos de un hospital... implica una formación casi militar, no solo por los extenuantes horarios durante nuestras carreras sino también, por la obligatoria pelea constante entre lo que vemos en el día a día y nuestro yo, ese yo que siente una profunda empatía hacia el otro y que lucha hasta el cansancio por no dejar que sus emociones lo dominen.
 
Trabajamos muchas horas con gente profundamente enferma, no solo del rinconcito del cuerpo al que nos dedicamos sino también en todas sus esferas, personas muy pobres, a veces sin la adecuada red de apoyo, en medio de un sistema de salud donde la palabra insuficiente se queda corta... los pacientes vienen a nosotros buscando un salvador que muchas veces no lo es por los intríngulis del medio y otras por la naturaleza de la enfermedad, en nuestras consultas reina la frustración: EPS que no entregan los medicamentos, cirugías que no se autorizan hasta que es demasiado tarde, mínima oportunidad de llegar a los especialistas etc. etc. etc...
 
Y es que trabajamos con las uñas... Muchas personas creen erróneamente que vivimos como reyes, con sueldos extravagantes y nuestra súper consulta con aire acondicionado y pacientes sonrientes agradeciéndonos con creces.... la realidad es que somos un gremio golpeado por los ires y venires de la política, por tener la hermosa suerte de trabajar en este país que tristemente tiene mucho por mejorar. Lo que no saben quienes nos miran con envidia, es que a veces no nos pagan o nos pagan después de muchos meses, que nos vemos obligados a ver demasiados pacientes por hora y que a pesar de todos nuestros esfuerzos, a veces el sistema nos roba la salud de nuestros pacientes. No tenemos vacaciones, ni prima, ni prestaciones porque no tenemos ni siquiera contratos...
 
Pero yo que he tenido la oportunidad de trabajar en otros mundos, donde la seguridad social funciona, y he tenido esa "consultita feliz", puedo decir que durante este año he aprendido que quizás esa consultita no es la felicidad. La felicidad me la dan esos momentos en que me vuelvo una con mi paciente y lloramos juntos su dolor o celebramos abrazados la dicha de la salud. Las personas son lo mejor y lo peor de nuestra profesión. Trabajar con seres humanos desgasta, desgasta la paciencia, desgasta el alma y va horadando un inconsciente que nos hace llegar a casa pesados.
 
Que duros son los días en que  las cosas no salen bien, en que tuviste que dar malas noticias, en que sentiste en lo mas profundo de las vísceras el desconsuelo de otros, en que tuviste que provocar dolor físico, en que te agredieron (si, nos agreden a veces) o simplemente en que el cansancio nos derrumba. A veces no dormimos pensando en esa cirugía casi imposible que tenemos que realizar al otro día, y la repasamos una y mil veces en la cama hasta que suena el despertador.
 
Pero que bonitos son esos días en que los pacientes te abrazan, no solo con sus cuerpos enfermos y agradecidos sino con su vida, te traen una bolsa de sus tesoros mas preciados (van desde aguacates, hasta ropa, pasando por cuanta extravagancia se les ocurra) cuando tu sabes que probablemente no comieron en muchas horas o han tenido que hacer colecta familiar para el pasaje a la clínica. No hay nada mejor que curar a alguien, que brindarle a los demás ese bienestar que anhelamos todos, regalar felicidad y servir de bastón a los que no puedes salvar.
 
Ser médico no es fácil, es una odisea perpetua, una frustración permanente mezclada con ansiedades, rabia, ilusión, miedo, dolor inmenso y algunos momentos de mucha felicidad. Es entregar a otro tu don, que suena muy sublime... pero es que el otro te entrega su vida y eso señores, eso es lo bonito...
 
Feliz día del medico a esos que como yo, sufren la medicina, porque a los otros, a esos que van levitando con sus batas impecables y a quienes sus pacientes temen hablarles, a esos no deberían llamarles médicos.

24 de septiembre de 2016

¡Personas sin juicio, fuera de mi vida!


Estamos a una semana del plebiscito y todavía tengo gente al rededor que no quiere saber nada del tema, o no le interesa la política o no votará porque "para que"...

Si hay algo que me enerva en la vida, es que las personas no tengan criterio, que se dejen llevar por la vida sin ton ni son. Me identifico con aquellos que gritan sus opiniones hasta que, como a mí, sus mamás les dicen que no sean tan cansones con la política en Facebook.

¿Cómo puede ser que personas de mi generación, que nacieron en un país que ya llevaba 20 años en guerra, y que toda su vida han visto los mismos noticieros que yo, no tengan nada que decir de un Acuerdo de Paz que tomó algunos intentos fallidos de presidentes previos y 4 años para surgir?

Señores, en una semana tendremos el derecho y LA OBLIGACIÓN de salir a votar por nuestro futuro y el de las generaciones venideras. No es un juego. Es inadmisible que haya tan baja intención de voto para decidir sobre un acuerdo entre nuestro gobierno y el grupo armado más importante de Colombia... Yo esperaría mareas de gente queriendo hacer parte de este momento histórico, queriendo opinar.... Pero no, que pereza levantarse un fin de semana a votar con este calor, o con el frío de Bogotá o mejor ir a la playa si estoy en Cartagena...

Somos el país de los indignados. Si algún comediante hace una broma sobre un colombiano, llueven insultos por redes, si Masglo decide ponerle a un esmalte, "guerrillera", se acaba el mundo, si tenemos que votar por elegir al próximo Protagonista de Novela, ahí estamos... ¿Pero por el Acuerdo de Paz? Eso es ajeno y lejano, no nos afecta, no nos pertenece....

Me perdonarán pero estoy furiosa, no concibo que una persona que yo conozca no salga a votar... Es motivo de no volvernos a hablar y de decepción absoluta por mi parte respecto a su intelecto, empatía y razón de ser....

Cuando alguien me dice que no le interesa la política, algo dentro de mí se revuelca, se me cambia la cara y no puedo evitar perder el respeto... ¿No le interesa la política? ¿Cómo puede a alguien no interesarle la forma en que se organiza nuestra sociedad, quién decide por nuestros intereses, quién y cómo administran nuestro dinero, quién es la cara de nuestro país en el mundo etc, etc, etc...?

Que vivan los que defienden el SI con sus vísceras y los que se desgarran las vestiduras por el NO. Que vivan los que se toman el trabajo de decidir, opinar y defender una idea. Y fuera de mi vida los sosos irrelevantes que se dejan apabullar o peor aún, los que se quedarán en el gimnasio mientras Colombia escribe una página en su historia.

31 de enero de 2016

El encanto del amor libre.


Cuando escucho a la gente hablar de sus parejas como si hablaran de trabajo, me doy cuenta que la vida me dio un regalo que no tiene precio, soy una persona que ama con la cabeza, las visceras, la piel, la nariz y el corazón, y no amo a medias, ni lo necesario, ni suficiente, ni por costumbre u obligación, amo profundamente y con todas mis fuerzas... Y eso, según me dicen, es raro. 

El amor le dio la estocada final a esa locura latente en mí y me dejé llevar sin prejuicios, orgullos, miedos o, por qué no decirlo, sensatez... Y qué bonito ha sido darme cuenta que cuando se ama así, todos los días se ama más, y el amor evoluciona, no como dice la gente hacia una cotidiana empresa, sino hacia una pasión y ternura que me llenan el alma.

Encontrar este tipo de relación, según parece, no es la regla, pero conozco algunas parejas así, y todas tienen algo en común, una especie de complicidad en sus excentricidades, que se convierte en un motor que no falla. 

Después de muchos años de conexión, de convivencia, de argollas, de momentos muy felices y otros desoladores, puedo decir con convicción absoluta, que el amor es mi mayor tesoro y que liberarme de los moldes y dejarlo fluir sin tapujos y pensando solo en el equipo que formamos, ha sido nuestra mejor arma.

Yo no sé si esto durará para siempre, nunca se sabe, pero hasta dónde hemos caminado, sospecho que no va a ser fácil apagar una llama tan fuerte. 

Le pido a la vida que las personas que quiero, puedan amar así, con alas, pero también con la fuerza de su intuición, su deseo, su inteligencia y su afecto y sepan dejarse llevar sin tantas tonterías sociales, que nos limitan el espíritu. 

31 de diciembre de 2015

Adiós 2015, que gracias.




Cada 31 de diciembre es liberador, uno siente que este día, le quita peso de los hombros y es el fin de lo malo o el comienzo de lo bueno... Y no es así, es solo una fecha. Si tenemos suerte y mañana estamos vivos, somos los mismos de hoy, con las mismas taras y las mismas posibilidades. Agrupar los días, nos sirve para hacer listas y recuentos, tener nostalgias momentáneas, miedos vanos, y optimismos que solo duran, lo que duran las cabañuelas.

Los años son, señores, lo que nosotros queramos que sean, un montón de oportunidades agrupadas, o 365 posibilidades de sufrir. 

Pero como no todo es blanco o negro, esta vuelta al sol, ha sido una montaña rusa de emociones, con subidas llenas de dicha y bajadas a lo más profundo de mis posibilidades. Ha sido un año de aprendizajes, de reencuentros, de terminar ciclos, de saber que en esta vida, nada se puede dar por sentado, de levantarse, de hacerle al mal tiempo buena cara y avanzar. Ha sido un año de infinito amor, de apoyo, de unión y lealtad, un año de esos que pone a prueba todo y que nos enseña  que la vida, es mejor en compañía... Que juntos, podemos con todo, que la familia y los amigos son nuestro pilar y que tu, mi vida, eres mi mayor tesoro.

Adiós 2015, te despido sin rabia, con claridad mental y el corazón sano, te despido con gratitud y libertad. Me quedo con el amor. Bienvenido seas 2016, ojalá nos trates bien, intentaremos agarrarnos fuerte para no caernos en tus curvas, estaremos esperándote con la frente en alto y con ansias de aprovechar tus 365 motivos. Jugaremos juntos esto, si la vida nos deja, y viviremos cada aventura con toda la pasión que amerite, sin tapujos, sin nudos en la garganta, liberando el alma en cada paso, y siempre, de tu mano, que es donde está mi paz, y con ellos, que son nuestra felicidad.

Adiós 2015, gracias por lo prestado. Llévate contigo todos tus afanes y desvelos, todo el ajigor de los cambios, toda la ansiedad. Ven rápido 2016, que ya te tengo planes, que te viviré con calma, con ritmo tropical, con la cadencia de estas latitudes y el respeto de los años. Vete ya, año moribundo, llévate contigo tus dudas, tus miedos y soledades, que yo me quedo aquí, con los recuerdos y sentires, con los sueños y los lazos. Ojalá el 2016 venga con paciencia, que traiga sosiego.

Adiós 2015, siempre nos quedará Madrid. Nos quedarán los caminos, y los compañeros de viaje, nos quedarán las historias, los vinos y las estaciones. Pero vete ya, se te hace tarde. Ya estoy en casa, ahora, vete tú año salvaje, llévate tus lágrimas y déjame la seguridad de los olores conocidos. Llegas tú, año héroe, año salvador, año cercano, año esperado, y te necesito..

Adiós 2015, acaba de irte de una vez que yo, ya veo el sol brillar entre las nubes.

21 de diciembre de 2015

Nos robaron la corona!



Me perdonarán, hubo un error en el título de este post, quiero disculparme con todos los que esperaban mi comunicado de indignación frente a tan prestigioso concurso. Les pido me dispensen este descuido, y para que estén tranquilos, el doctor De la Espriella ya redactó la demanda que van a instaurar, para defender nuestra dignidad como país, no vayamos a perder la compostura, estamos en buenas manos.

Además, millones de colombianos ya cumplieron su patriótica misión, ya revivieron a nuestro prócer, el ilustre doctor Escobar y con ello demostraron toda nuestra clase y poderío, no vayan a creer que Colombia se deja... Los más optimistas, celebran los minutos que fuimos coronados y los cuentan con exactitud y otros, muy comedidos, le comunicaron al presentador, cuan bienvenido es en nuestro país y lo mucho que apreciamos aquí a los de su raza, porque aquí casi no hay, son exóticos... 

Por la reina no se preocupen, ella logró la foto con la corona y la banda (ya la puso en sus redes) y al fin y al cabo, su sueño de infancia, tan trascendental, se cumplió. Se coronó como la mujer más bella del Universo, y eso que la señorita Marte era la gran favorita, además, todas sus amigas votaron por ella, así que al menos, se queda con el título de miss simpatía y Sofia Vergara dijo que era la reina, con el perdón de Letizia.

Para los que siguen intranquilos por mi falta de seriedad, les informo que Don Raimundo seguramente hará un comunicado pronto y nuestro reinado, será declarado patrimonio impotable de la humanidad. Además, nuestra soberana actual, la chocoana, será coronada el otro año, para calmar nuestras ansias de triunfar y podremos sacar el carro de bomberos y pitar toda la noche.

Esta mañana amanecí acongojada por mi error y la decepción que iba a generar en ustedes, pero al sintonizar la tv me di cuenta, que el FBI está investigando el complot que hubo contra nuestra candidata, el vídeo donde se ve el cambio de tarjetas, la cara de sorpresa (ensayada obviamente) de la filipina y, seguramente el señor Trump pague muy caro esta enorme humillación, porque todos tenemos clarísimo que fue su forma de castigar a la reina por ser latina... tranquilos, la verdad saldrá a la luz.

Mientras tanto, yo los animo a convocar una marcha para defender el orgullo nacional, tan roto y lastimado por este terrible suceso que afecta enormemente a nuestra patria, que tal el 23 de Marzo? Es un día bonito porque coincide con la fecha límite para terminar el proceso de paz, son 2 causas nobles y de gran envergadura, podríamos tener el mismo día, paz y corona.... Sería la corona de la paz! Qué emoción!

Si mis disculpas no bastan, siempre les quedará el consuelo, de que en un concurso donde la naturalidad salta a la vista, (de los que no se deslumbraron con los dientes azules o los bronceados anaranjados) la real miss universo llevaba lentes de contacto de color, que desconsuelo!

13 de diciembre de 2015

De cojones y acojonados...



Mi palabra favorita es, hace algunos años, cojones. Si, cojones. Cuando la oí por primera vez, me sorprendió. Me parecía un poco fuerte, algo grotesca y malsonante, pero cuando entendí su significado, la idolatré. Es una palabra con carácter, que encierra todo aquello que se necesita para cumplir con lo que para mí, es el mejor precepto... Hacer SÓLO eso que nos apetece, SOLO eso que queremos hacer, desde lo más profundo del alma, sin compromisos, sin ataduras, con libertad absoluta. (Entendiendo que nuestra libertad termina, cuando empieza la del otro).

Y, es que, señores, es muy difícil dejar atrás los miedos que nos impiden avanzar, esa ansiedad que nos produce el pánico a perder, a ser humillado, a sufrir... Es muy difícil ignorar el orgullo, ese que nos impide serle del todo fiel al corazón, ese tan ligado al cerebro, nuestro buen amigo, y, a veces, nuestro verdugo.

Siempre he sido visceral, no soy capaz de tomar una decisión racional, por más que sepa que es la correcta, si mi estómago y mi corazón, no están de acuerdo... Y así he sido, desde perseguir sin tregua al amor de mi vida, hasta comprar el carro de mis sueños, pasando por cambios de vida y  proyectos, aún sin saber lo que venía, solo por perseguir una pasión. Pero, si no es ahora, si no peleo por lo que quiero, quien soy? Me niego a ser una veleta, me niego a dejarme llevar por la vida... 

En el camino he conocido a tristes y lánguidos seres, que viven sin vivir... Que aún cuando aman con locura, dejan ir sin resistencia, que aún queriendo estallar en palabras, guardan silencio y agachan la cabeza, que permiten que los demás marquen su caminos, que hacen cosas que no quieren, por compromiso, que odian sus trabajos pero se dejan llevar, y terminan siendo estreñidos mentales, por mantener una comodidad social que no les llena el alma... Pobres de ellos, pobres sus vidas, pobres sus mentes, pobre su esencia... 

COBARDES, que nunca decidieron su rumbo, aléjense de mí y de los míos.... Aburren con sus quejas permanentes y su poca iniciativa, aburren con su falsa felicidad. 

La dicha, es, de quienes tienen un par de COJONES para reinventar su vida, cada que se derrumba, la gloria, es, de quienes tienen COJONES para avanzar hacia su más puro, y egoísta deseo... El éxito, señores, consiste en ser el piloto de esta nave que somos, siempre y sin remordimientos.

7 de diciembre de 2015

Macondiando ando!


Después de 7 años en que las estaciones marcaron mi vida y el jamón y la tortilla no me desampararon, volví a mi tan sublimado suelo... Y, me lo encontré más encantador que de costumbre... debe ser porque ahora soy, una turista más, que logra ver la sutil maravilla del caos, la gracia del bullicio, lo pintoresco que puede ser combinar modernidad y progreso, con décadas de historia que se niegan a irse...

Volví señores, a ser parte de esta vorágine, que llamamos, Colombia. Y, no nos engañemos, no somos el mejor pueblo del mundo, ni tenemos la gente más buena ni la mejor comida, bajo el cielo azul perpetuo de la madre patria, también hay de eso, pero, trasnochar por un bingo bailable que se oye a lo lejos o, madrugar con los diablitos decembrinos, nunca había tenido tanto valor... Supongo que estoy, aún, un poco drogada por los olores de las frutas y la boñiga, o quizás algo deslumbrada por el reflejo del sol que sale, detrás de las montañas verdes... y es que, claro, debe ser también, que aún me ciega el hecho, de que aquí sea redundancia decir, "montañas verdes"...

Quizás la feria, con sus toros y su pachulí,  me despierte, trataré de huir de ella, de evadirla por atajos y escondites. Quizás un día me canse de ver los obstáculos que tienen los que solo tienen sonrisas, para conseguir salud, intentaré calentar sus almas y curar sus heridas, mientras pueda. Quizás esta Navidad, eche de menos la nieve y puede que, después de sufrir una sobredosis de la temible natilla y el insoportable "mama, donde están los juguetes", añore la sobria celebración de otras latitudes, quizás, quizás, quizás...

Dicen que la inspiración le llegó a Gabo, cuando volvió a Aracataca después de unos años, y notó el contraste entre las imágenes idealizadas de su infancia y la realidad de un pueblo que le resultó triste y algo detenido en el tiempo, y por eso dijo: "Por fortuna, Macondo no es un lugar sino un estado de ánimo, que le permite a uno ver lo que quiere ver, y verlo como quiere".

No sé cuánto me durará esta sensación de infinita ternura, que me despierta hoy un país, que no sabe lo que no tiene,  dicen los libros, que el enamoramiento dura unos años, y que luego, todo es costumbre... Creo que estoy hecha para excepciones y, espero, que mi casa me siga despertando pasiones, de las buenas y de las malas por toda la eternidad.

Feliz día de las velitas a todos!

1 de julio de 2014

Yo no quiero ser patriota, pero soy irracional...




Bien decia Borges que el patriotismo es la menos perspicaz de las pasiones… Y yo, una incauta adolescente con mis ardores desenfrenados y  reivindicando cada cosa que creía me pertenecía, no lo entendí. Ahora, con la cabeza un poco mas sosegada (No mucho, que algo de juventud me queda) recuerdo, cuando escuché a alguien decir que el patriotismo era una estupidez, que se podía querer igual a un país que a otro y que era parte de un juego del estado para manipularnos como pueblo… Y tampoco lo entendi… Y quizás ahora entiendo, que un país no nos define, que no es al territorio al que defendemos o increpamos… es su gente, que a pesar de muchos cambios culturales, no es mas, que la misma gente que vive en otro suelo, en otro continente…
Por ponernos mas concretos, ni siquiera amo a toda la gente de mi país, de hecho, repudio enormemente a muchas personas que mi tierra parió.
Dice Librado Rivera que si fuera la patria como una madre cariñosa que da abrigo y sustento a sus hijos, si se les diera tierras y herramientas para sembrar, nadie la abandonaría para ir a mendigar el pan a otros países en donde se les desprecia y se les humilla… Y que cierto es todo esto, que difícil ha sido a veces ser colombiano…
Pero es aquí, cuando pienso que quizás mi falta de madurez aun no me permite desligar mi raciocinio de mi sentir, porque a pesar de que entiendo que no todo en Colombia es perfecto y de que he vivido fuera muchos años y sé que nos falta mucho para llegar a ser ese país que todos pregonamos como “el mas feliz del mundo”, en el que no puedes usar un teléfono móvil en la calle, no solo porque te lo podrían robar, sino porque, quizás, si el personaje, (colombiano también), amanece impetuoso, te podría matar y dejarte allí, tirado, en tu amada Colombia, sin siquiera sentir el mas mínimo asomo de humanidad… Porque a pesar de saber que otros países también son maravillosos, también ricos en fauna y flora, y mucho mas ricos en cultura, y que por aquí y por allá, también hay gente “mala” y gente muy “buena”, hay un sentimiento infantil de amor a ese lugar, una sensación ridícula e irracional de pensar y sentir que nuestra gente es mas inteligente y mas noble que cualquiera y un egoísmo intrépido de creer que nuestros logros tienen mas merito que los de otros individuos que por el azar nacieron en otros países, donde las oportunidades están a la vuelta de la esquina…
Yo intento ser consecuente pero es que es jodidamente difícil quitarse de las entrañas ese cordón umbilical que te ata sin compasión a un lugar... ese mismo que te hace llorar disimuladamente cuando suena un vallenato, aun sabiendo que quizás, la música clásica o el famoso flamenco, tienen mas dificultad técnica y para algunos, mas calidad…
No se si mi país me pueda dar la vida que sueño, seguramente no, pero lo que esta claro, es que tenerlo lejos, ha sido muy doloroso, no porque aquí viva triste, ni mucho menos… por el contrario, soy feliz… sino porque, muy a pesar de mi inteligencia y de mi sensatez, soy patriota… colombiana de pura cepa y egoísta al decir que si mi país triunfa, como lo esta haciendo ahora, yo, merezco estar alli, para darle gracias a mi suelo, por haberme alimentado… y para hacer parte de esta generación bonita que están construyendo sin mi… Lagrimas de impotencia, pero, esperanza de futuro.

9 de noviembre de 2011

TONTERIAS, LAS JUSTAS!


Antes solía reírme al oír aquella barbaridad del fin del mundo, y no es que pensara que seriamos eternos, pero ponerle una fecha?... Ahora, estoy tentada a creer que no están del todo errados los que piensan que el fin del mundo esta cerca…y es que tiene que ser así. No puede haber otra explicación a tanta tontería que se ve por ahí. No es ni medio normal que siendo tan racionales y evolucionados como somos, tan llenos de facilidades como estamos para aprender…y ojo, no hablo de ir a la universidad, ni siquiera al colegio; hablo del día a día, de que a pesar de la capacidad cerebral tan inmensa que tenemos y de tantas experiencias vividas y contadas por todos los hombres a lo largo de la historia, sigamos siendo tan IMBÉCILES como somos.

Yo de verdad no lo puedo entender y cada día soy más reiterativa en pensar, lamentablemente y con la más profunda convicción, que la gente es tonta, o mejor aun, como dicen aquí en la madre patria, son unos subnormales profundos.

Como puede ser que año tras año se celebren los tradicionales y pintorescos (cuando menos), encierros de toros, en varias ciudades del mundo y que siempre muera o resulte gravemente lesionado algún joven prometedor (de dudoso IQ) que corría borracho a través de calles cerradas con un toro asustado y confundido detrás. Pero lo que es aun más terrible y difícil de creer, es que en los noticieros reporten: “este año solo hubo un muerto”, o “trágico accidente en el encierro de hoy”… Accidente? Acaso no es lógico y fácil de dilucidar que esto pase? Pero por favor señores, no les dan sus neuronas, así sean pocas, la sutil idea de que esto es una simple relación causa-efecto y no un “accidente”?

Nos vamos ahora a Egipto, donde nuestros antepasados, que si tenían una masa encefálica útil, crearon obras maestras arquitectónicas, con métodos de ingeniería inauditos y conocimientos de la ciencia que te ponen la piel de gallina y que por pura casualidad, aun persisten casi intactas… digo que por casualidad, porque tristemente este testimonio vivo de milenios, sufre día a día las inclemencias de turistas simpáticos que tienen la osadía de tallar sus nombres en sus paredes, llevarse un trocito de algún mural como souvenir o hacer fotos con flash dentro de tumbas pintadas a mano. No se sabe quien es mas idiota, si el turista que no cae en su craso error o el gobierno egipcio que no se da cuenta del tesoro que resguarda y que debería proteger de la humanidad descerebrada que año tras año visita sus monumentos.

Pero yendo más cerca, a nuestra patria querida, a nuestro añorado terruño, se podría hablar de la gran habilidad que tenemos los colombianos para elegir dirigentes a los que previamente les han caído penas por corrupción, personas sin ninguna preparación para dirigir ciudades, departamentos o estados o simplemente levantadores de pesas o cuenta chistes, pero no. Sigo con mis ejemplos de la ausencia de sentido común en la cotidianidad. Mientras hacia zapping un domingo cualquiera, encontré una crónica de una compatriota de alta alcurnia, de las que de Colombia poco quieren saber porque ahora viven en Miami y son ricas y deliciosas… este adefesio humano con ínfulas de travesti, era protagonista de dicho reportaje porque cada 6 meses viajaba a Milán a traerle ropa a su detestable chihuahua, de la ultima colección. Si, existen colecciones de ropa para perros y si, esta mujer se vanagloriaba de haberle comprado una faldita de marca X de más de 600 euros a su perro… No voy a entrar en el cuento filosófico de que hay niños muriendo de hambre el en mundo… solo voy a decir que fue este momento en que me di cuenta que, como dicen las abuelas, este mundo se va a acabar. Y siendo realista y con el nivel irrisorio de tolerancia que tengo, digo: NOS MERECEMOS EL FIN DEL MUNDO POR GILIPOLLAS, BOLUDOS, ESTÚPIDOS, INEPTOS, NECIOS, CRETINOS, MEMOS Y MENTECATOS!!!

30 de diciembre de 2010

El balance, damas y caballeros, ha sido excepcional!


Siempre ha sido más fácil escribir cuando hay sentimientos de melancolía, tristeza o rabia y es por eso, quizás, que ya las palabras me han abandonado a mi suerte y yo a este blog que es el reflejo de mi alma, tan transparente como me lo permito…

Cuando se tiene una recopilación de días, y cada segundo, de cada minuto, de cada hora del ultimo año , ha sido tan absolutamente inspiradora, reconfortante y gratificante, se hace mas fácil soñar con otro montón de días alineados que nos sigan conduciendo, tan ligeros como hojas de otoño…

Los propósitos de la ultima vez que escribí algunos, están cumplidos con creces: no hago nada por compromiso y se decir NO a quien lo requiera y en el idioma que sea necesario… estas dos cosas tan sencillas fueron tan enriquecedoras y me dieron tanta juventud, que merecen seguir presentes en todas las listas año nuevo que haga, por el resto de mi vida.

El balance, damas y caballeros, ha sido excepcional, magnifico, extraordinario… (Y todas esas palabras tan grandes, que se hacen ridículas).

Este año, este país y esta gente, me devolvieron algo que pensé imposible: el amor por la ciencia que me define, me devolvieron el alma… Revivió en mí la llama y la pasión que perdí hace algunos años. Descubrí que la rutina y la esclavitud pueden hacer que olvides las razones por las que tomas decisiones y que la impotencia y la frustración pueden hacer que deseches el querer cuidar de los demás… aprendí que se puede trabajar en condiciones humanas, siendo cada día mas humana y que se puede ser eficiente y a la vez, dormir. Aprendí que es un placer aprender!

Este año fue también importante porque mis amigos, a quienes quiero con el alma, (a pesar de distancias y diferencias horarias) tuvieron años muy buenos y lograron cosas que poco a poco definirán sus vidas… Sus logros y alegrías, son mías también y me siento participe de ellas, tanto que a veces las disfruto mas que las mías, porque sé cuanto cuestan…Y hablando de amigos, este año, la vida hizo que se cruzara conmigo gente tan buena y tan generosa, que me acogió como en mi casa, primero en BCN y luego en la “madre patria”… estoy rodeada de personas que vale la pena conocer y de las que aprendo a diario, pero sobretodo, son personas que hacen que el día a día sea liviano, tan liviano que floto…

De la familia ni hablar, hemos tenido adversidades, pero este año hemos luchado y creo que hemos salido victoriosos de muchas batallas… hemos cumplido sueños, finalizado ciclos, ganado tiempo y creo que a pesar de estar lejos, cada día estamos mas cerca. Este año lo definiría para la familia como el fin de un periodo de cansancio, esfuerzo, enfermedad y perdidas… un año para recordar con un suspiro que alivia el dolor pero que nos muestra un futuro mas tranquilo, mas sosegado… de recoger frutos, de ganar guerras…

Que agradecida estoy con aquel ser que reparte los años, que agradecida estoy con lo que tengo en la vida, con mi vida y contigo, mi vida…

17 de junio de 2010

Decidí pensar.

A mí que no me quieran con todo el corazón… es mejor con las tripas… es mejor con la cabeza.

Esto del amor romántico, de escribir poemas y esperar llamadas no me va. Me quedo con la sensatez y la pasión, con el querer querer y con lanzar chanclas con rabia.

Hay que ser muy irracional para creer en el amor, pero hay que ser muy racional para vivirlo como se debe. Me alegra ser tan cuerda, me alegra poder querer con las tripas y aun mejor, con la cabeza
.

18 de septiembre de 2009

Mujercitas

Pues ahora soy peli crespa, muy peli crespa… pero me lo teñí de amarillo. Creo que me da un aspecto angelical, el toque final para este pequeño cuerpecito que apenas si puede correr sin tropezar. Eso me hace feliz.

Tal vez mañana me pinte las uñas o tal vez no. A veces me da pereza pensar que si me las pinto, eventualmente se pondrán feas, se empezara a caer el esmalte de a poquitos y me tocara quitarme otra vez todo y volver a empezar… da pereza.

Una vez mi amiga me dijo que una mujer siempre debía tener las uñas arregladas, pero creo que las mías están bien así, que aun no se han dañado… pero también me pasa, que me pica a veces el bicho del ocio y como me creo muy original, pues me las pinto de morado o de cualquier color nacarado, me creo muy muy y me digo: si yo soy quien soy, puedo hacer estas cosas, a mi todo se me ve bien… y total... algún día amanezco pudorosa y me encuentro cerrando las manitas para que nadie me vea las uñas, porque una mujer, siempre debe lucir elegante y no ponerse colores demasiado llamativos en ninguna parte…